sábado, 16 de junio de 2018

Mi historia -Catherine-


Para todo aquel que lea esta pequeña narración de mi vida, hola. Mi nombre completo es Ruth Catherine Chavajay Hernández, originaria de San Pedro la Laguna, del departamento de Sololá.
Quiero comenzar escribiendo que todo sobre mi comenzó desde el día en que mi padre Santos Chavajay Quiacaín y mi madre Melchora Hernández Chavajay unieron su votos ante Dios y legalmente. Según me cuentan, ellos se casaron en Panajachel, Sololá.
Un año después de que mis padres se hubieran casado nací un 22 de Diciembre del año 2000 en el hospital de Sololá, mis padres dicen que fui una gran bendición ya que pensaron que tendrían hijos por la edad avanzada que tenían cuando se cansaron.
Tengo la dicha de nacer en un hogar cristiano, evangélico, por lo que mis padres y yo vivíamos en la casa pastoral de la iglesia Esmirna de mi municipio ya que  mi papa pastoreaba tal iglesia.
A los cinco meses después de nacer dejé de mamar, mi madre decía que era porque sentí que mi hermano ya venía en camino.
A los ocho meses de nacida, mis primeros pasos los daba en la cama, mi madre me contaba que cuando me ponía en mi caminadora cuando ella trabajaba, yo tenía esa costumbre de perseguir a los pajarito que pasaban cerca de la casa. Cuando cumplí un año de haber nacido mis padres hicieron una fiesta que supuestamente solo era entre la familia y que al final resultó ser una fiesta en grande.
Después de que mi papá pastoreara dos años en la iglesia Esmirna nos fuimos a vivir con unos familiares de mi padre a los que quise mucho. Mi madre me contaba que cuando aprendí a caminar muy bien, salía de la casa e iba con una tía vecina que tenía una tienda y terminaba votando toda la mercancía, mi madre siempre tenía que llegar ahí a pedir perdón por el desastre que había hecho. Durante ese tiempo la mayoría de veces me la pasaba con mi madre lo que quería decir que ella siempre tenía que estar muy pendiente de mi ya que por mi edad tenía esa curiosidad de ver o descubrir todo lo que me rodeaba, tanto fue mi curiosidad que como dice el dicho “La curiosidad mató al gato” ya que en una de mis aventuras por descubrir lo que tenía a mi alrededor tuve una gran caída, mi madre dice que fue tan dura la caída que me salió un chinchón en mi frente, y por supuesto mi madre me recogió mi madre nunca me había visto con tal golpe que lloró ese día por mí. Me pongo a pensar y me doy cuenta que nací mi madre siempre ha estado allí para levantarme si caigo, para protegerme si tengo miedo, para ayudarme si lo necesito, en fin ella ha estado allí conmigo desde que nací. En el año 2002 mi madre dio a luz a un hermoso bebé al que llamaron Joel Mefiboseth Chavajay Hernández, mi hermano favorito, y digo hermano favorito porque es el único. Podría decir que Joel aparte de ser mi hermano es mi mejor amigo, y aunque a veces no lo demuestre lo quiero mucho.
Después de haber vivido un año con mis familiares nos mudamos a San Juan la Laguna ya que le pidieron a mi papá que pastoreara en la iglesia Bethel de San Juan por lo que nos fuimos a vivir en la casa pastoral de tal iglesia, fue ahí donde recuerdo haber vivido parte de mi infancia.

Empecé a estudiar a los cuatro años ahí en San Juan en una escuela de preprimaria. Al cumplir los seis años ingresé al Colegio Evangélico, fue ahí donde conocí grandes y lindas amistades que marcaron mi vida. Fue casi en esa época en la cual mi padre me enseñó a ejecutar el piano, algo que hasta ahora ha marcado mi vida, mi madre dice que era algo obvio que uno de sus hijos se sintiera atraído a la músico puesto que la familia de parte de mi padre de generación en generación han venido siendo músicos, especializándose en el piano, como por ejemplo mi primo Salvador Chavajay, quien se ha destacado a nivel nacional e internacional como un excelente pianista guatemalteco, algún día seguiré su ejemplo.
Uno de los recuerdos más importantes de mi vida ya que quedaron grabados en mi mente y corazón fue la primera vez que recuerdo haber visto llorar a mi hermano, ese día recuerdo muy bien que él se había quemado con fuego y que yo hacía todo lo posible para calmarlo, al parecer fue tan grande el impacto de verlo llorar que yo también lloré con él. Otro recuerdo que tengo de haber vivido en San Juan fue la vez que desperté sola en la casa, en la noche, después de haber tenido una pesadilla que aún recuerdo, asustada salí de la casa con solo una blusa puesta por el miedo de permanecer sola en la casa y llegué a la iglesia, cuando mi madre me vio se acercó a mí y me cargó, fue entonces cuando me sentí muy protegida en sus brazos, en ese entonces tenía aproximadamente tres años, fue una sensación que nunca cambiará, ya que a pesar de casi cumplir los diez y ocho años sigo sintiendo lo mismo en los brazos de mi madre.
Vivimos en San Juan cinco años, durante esa época viví parte de mi infancia al lado de mi hermano al máximo, tuve varias amistades que hasta ahora recuerdo muy bien aunque hace mucho tiempo no he visto.
En nuestra estancia en San Juan, visitábamos seguido a mis familiares en San Pedro en familia, aunque a veces ocurría situaciones en los que mis padres se molestaban por lo costoso que era estar viajando muy seguido, motivo de eso fue la vez en que dejaron a cargo a mi padre ya que había quedado solo conmigo en casa, de que me llevara con mis tíos a San Pedro, mi padre llegó con mis tíos a San Pedro pero sin mí ya que me había olvidado, al darse cuenta, mi madre se disgustó con él y los dos se regresaron de inmediato a San Juan, cuando escucho esto, me suena muy gracioso, ya que al parecer he heredado ese defecto de mi padre, el de ser olvidadiza.
Parte de preprimaria y toda la primaria lo estudié en el colegio Evangélico Bethel de San Pedro la Laguna. Durante ese tiempo tuve la dicha de ser abanderada y permanecer en el cuadro de honor. En párvulos pasé por primera vez a narrar un cuento, fue la primera vez que pase a hablar en frente de para mi en ese entonces muchas personas las cuales eran mi compañeros, recuerdo que ese día estaba muy nerviosa pero al pasar frente a todos a narrar el cuento de “ La Rosa y el Sapo” y hablar frente a todos, se me quitaron los nervios, después de terminar mi participación recuerdo que la maestra me felicitó por mi buena presentación, puede ser por la motivación de la maestra o por la forma en que mis compañeros me aplaudieron o por la sensación que tuve al estar en frente de mis compañeros narrándoles el cuento pero aseguro que desde ese día me di cuenta que me gustaba hablar en público en especial si es para motivar a otras personas.
El 2007 me gradué del párvulos y obtuve mi primer diploma académico de muchos que tengo y deseo tener, ese día fue muy importante para mí, ya que con ansias esperaba el regalo que se les daba a los graduados, ese entonces no sabía lo que significaba el graduarse comparado con ahora que para mi el graduarse no solo significa obtener un regalo material.
Por varias dificultades mi padre dejó de pastorear en San Juan y nos mudamos de nuevo a San Pedro en donde mi padre compró una casa en donde hasta el momento hemos vivido.
Mi padre siempre nos hacía ver que siempre hemos sido bendecidos de gran manera ya que cuando mis padres se casaron no tenían ni si quiera un hogar donde vivir, hasta ahora que ya tenemos una casa propia.
En el año 2010 el director del colegio donde estudiaba les dijo a mis padres que representaría a San Pedro En una competencia de Sololá de “Comisario por un día”, lo cual aceptaron, lastimosamente perdí, pero mi padre dijo era solo una experiencia de muchas, por lo que no me desanimé.
En el año 2011 me llamaron para representar a San Pedro en un concurso de oratoria de parte del Banco Colua R. L. en Sololá. Recuerdo muy bien ese día. De veras estaba muy nerviosa, tenía las manos muy frías y sudadas pero a la hora de pasar todos los nervios se esfumaron, llegué a sentir de nuevo esa linda experiencia de dar a conocer lo que en realidad pensaba del tema que me correspondía disertar, gané el primer lugar y tuve el honor de representar a Sololá en la final que se iba a realizar en la ciudad capital. Fue una linda experiencia ya que conocí a muchos oradores de mi edad y ya universitarios que también iban a competir, a todos nos dieron un paseo en el parque de diversiones IRTRA, nunca olvidaré ese bello recuerdo. A la hora de participar lo hice con todo el corazón aunque no tuve la oportunidad de ganar, pero aun así siempre será uno de los recuerdos más bonitos que tengo.
Al siguiente año en el 2014,  ingresé en el Instituto Nacional de Educación Básica en mi comunidad. Fue un cambia totalmente en mi vida ya que todo era muy diferente a lo que yo estaba acostumbrada, aunque todavía seguía teniendo  a mis amigas a mi lado, quienes también habían salido del colegio. Para el ingresar al instituto fue una de las mejores decisiones que haya tomado en mi vida, allí pude divertirme de gran manera y llegué a tener lindas amistades, también fue ahí donde me desenvolví en el área deportiva, en especial en la disciplina deportiva que es balonmano, ya que muchas veces ganamos el primera lugar a nivel regional representando a mi municipio, San Pedro la Laguna, como también muchas veces ganamos el primer lugar a nivel Nacional. No solo fui atraída por la disciplina deportiva de balonmano sino también por diferentes disciplinas deportivas como, futbol, baloncesto, natación, voleibol, entre otros. Sinceramente no tengo un deporte favorito en sí, ya que soy amante del deporte. En el año 2015 el instituto decidió mandarme  representar a un concurso de juez por un día, del cual llevé el tercer lugar, nuevamente tuve una linda experiencia acerca de ese evento. Poco tiempo después tuve mi primera presentación en mi iglesia Bethlehem para ejecutar el piano, ese día estaba muy nerviosa y los nervios se me notaron al ejecutar el piano en ese momento, sentía que todos me miraban para criticarme, creo ha sido la razón por la cual no deseo volver a ejecutar el piano en público. Ese mismo año yo cumpliría mis quince años, por lo que mis padres estaban dispuestos a celebrarlos, pero no contaríamos que mi padre justo en el mes de Diciembre lo operarían por una enfermedad que se había ido agravando en el transcurso de los años. Desde esa fecha muchas cosas cambiaron, mi padre ya no era el mismo de antes y en mi casa todo era muy triste, puesto que mi padre quedo en cama con muchos dolores en el cuerpo, mi madre lloraba sin saber que hacer porque los doctores decían que ya había sanado pero mi papá seguía sintiendo los mismos dolores. Fue la época más triste de mi vida. En la navidad del mismo año y también en el año nuevo mi padre y mi madre no estuvieron con nosotros. Fueron seis meses de agonía que pasamos toda la familia en especial mi madre, pero gracias a Dios mi padre pudo mejorarse y seguir adelante.

Poco tiempo después llegué a saber de las becas de la ENRO y tenía tantas ganas de estudiar en la Escuela llevando la carrera de Ciencias Biológicas.
En el año 2016 me gradué de tercero básico, ese momento estuvo lleno de alegrías y tristezas pero fue otra de mis metas académicas logradas.
Gracias a Dios pude ingresar a La ENRO de Santa Lucía Utatlán. Nunca olvidaré mi primer día en la Escuela ya que era la primera vez que me separaba mucho tiempo de mi familia, todo para mí era muy raro. Durante el transcurso del tiempo fui familiarizándome en la Escuela y creando buenas amistades con las cuales tengo la dicha de seguir compartiendo. En el año 2017 hubo un concurso de deletreo de palabras en la Escuela por lo que mis compañeros decidieron que los representaran y afortunadamente gané el primer lugar.
Durante el transcurso de mi estancia en la Escuela, como dije antes encontré amistades a quienes hasta ahora aprecio mucho, he compartido carcajadas y lágrimas, amistades con las que he aprendido que antes de juzgar sin conocer a una persona es mejor conocer a la persona y no juzgarla. También me he dado cuenta durante este tiempo que ha crecido un gran amor en mi sobre la física, puesto cada vez que aprendo más sobre tal curso va creciendo mi interés de aprender más sobre el mundo y sus diferentes funciones.
Otro de mis recuerdos más bonitos fue de la primera vez que vi una celebración a lo grande del día de la mujer. Fue un detalle bonito y sorprendente, recibiendo lindas serenatas y atenciones muy bonitas.
Durante el mismo año, en el curso de Ciencias Sociales, la maestra decidió realizar un concurso de oratoria por lo que sentía que era mi oportunidad para demostrar lo que me encanta hacer. Claro está, estudié mucho mi tema sobre la drogadicción, de nuevo me puse muy nerviosa, pero a la hora de pasar en frente de mis compañeros, sentí que era libre de expresar lo que sentía sobre el tema, mis compañeros me felicitaron y gané el primer lugar de oratoria de mi salón. Al darse cuenta de mi talento, mis compañeros decidieron en el aniversario que los representara en el aniversario en el concurso de oratoria a nivel del establecimiento por lo que yo estuve muy dispuesta y lo logré. Logré llamar la atención de todos los estudiantes y dar a conocer lo que sentía o pensaba sobre mi tema que era “La Drogadicción”, gané el primer lugar en la oratoria, pero mi mayor satisfacción fue el de haber dejado un mensaje positivo y constructivista a todo mis compañeros.
También pude desenvolverme en la disciplina deportiva que era el baloncesto en la Escuela participando en las olimpiadas de Santa Lucía llevando el segundo lugar.
Durante el transcurso de mis logros y caídas he aprendido que luchando todo se puede, que no debo de rendirme para lograr mi objetivo no importando las veces que caiga ya que tengo amigos que están ahí para apoyarme y por supuesto, tengo una gran y linda familia que nunca me abandonará cuando más lo necesite.
He llegado al año 2018, como dice algunos por ahí, sana y salva de diferentes obstáculos de la vida, dispuesta claramente a lograr las metas que me he propuesto. Uno de mis recuerdos más bonitos de este año es la celebración del día de la mujer, ya que en la Escuela se celebra a lo grande. Justo el ocho de marzo aparte del bonito detalle que nos hicieron los alumnos de la ENRO y la Asociación, también nuestros compañeros de sorpresa nos hicieron un lindo detalle que nos sacó una sonrisa durante el día todas las compañeras de quinto biología, de eso modo es como uno nunca olvida esa clase de amistades a las cuales llegamos a apreciar. Una de mis metas a corto plazo es poder lograr de nuevo participar en el concurso de oratoria que se realiza durante este año dejando nuevamente un gran mensaje de motivación para la nueva generación normalista.
Sé muy bien que si Dios lo permite, me falta mucho por vivir y gozar sé muy bien que los dos días más importantes de mi vida es el día en que nací y el día que supe para qué nací. Ahora me corresponde esperar, disfrutar y afrontar lo que me depara la vida o el destino que Dios me ha dado.



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