Para todo aquel que
lea esta pequeña narración de mi vida, hola. Mi nombre completo es Ruth
Catherine Chavajay Hernández, originaria de San Pedro la Laguna, del departamento
de Sololá.
Quiero comenzar escribiendo que todo sobre mi comenzó desde el día en que mi padre Santos Chavajay Quiacaín y mi madre Melchora Hernández Chavajay unieron su votos ante Dios y legalmente. Según me cuentan, ellos se casaron en Panajachel, Sololá.
Quiero comenzar escribiendo que todo sobre mi comenzó desde el día en que mi padre Santos Chavajay Quiacaín y mi madre Melchora Hernández Chavajay unieron su votos ante Dios y legalmente. Según me cuentan, ellos se casaron en Panajachel, Sololá.
Un año después de que
mis padres se hubieran casado nací un 22 de Diciembre del año 2000 en el
hospital de Sololá, mis padres dicen que fui una gran bendición ya que pensaron
que tendrían hijos por la edad avanzada que tenían cuando se cansaron.
Tengo la dicha de
nacer en un hogar cristiano, evangélico, por lo que mis padres y yo vivíamos en
la casa pastoral de la iglesia Esmirna de mi municipio ya que mi papa pastoreaba tal iglesia.
A los cinco meses
después de nacer dejé de mamar, mi madre decía que era porque sentí que mi
hermano ya venía en camino.
A los ocho meses de
nacida, mis primeros pasos los daba en la cama, mi madre me contaba que cuando
me ponía en mi caminadora cuando ella trabajaba, yo tenía esa costumbre de
perseguir a los pajarito que pasaban cerca de la casa. Cuando cumplí un año de
haber nacido mis padres hicieron una fiesta que supuestamente solo era entre la
familia y que al final resultó ser una fiesta en grande.
Después de que mi
papá pastoreara dos años en la iglesia Esmirna nos fuimos a vivir con unos
familiares de mi padre a los que quise mucho. Mi madre me contaba que cuando
aprendí a caminar muy bien, salía de la casa e iba con una tía vecina que tenía
una tienda y terminaba votando toda la mercancía, mi madre siempre tenía que
llegar ahí a pedir perdón por el desastre que había hecho. Durante ese tiempo
la mayoría de veces me la pasaba con mi madre lo que quería decir que ella
siempre tenía que estar muy pendiente de mi ya que por mi edad tenía esa
curiosidad de ver o descubrir todo lo que me rodeaba, tanto fue mi curiosidad
que como dice el dicho “La curiosidad mató al gato” ya que en una de mis
aventuras por descubrir lo que tenía a mi alrededor tuve una gran caída, mi
madre dice que fue tan dura la caída que me salió un chinchón en mi frente, y
por supuesto mi madre me recogió mi madre nunca me había visto con tal golpe
que lloró ese día por mí. Me pongo a pensar y me doy cuenta que nací mi madre
siempre ha estado allí para levantarme si caigo, para protegerme si tengo
miedo, para ayudarme si lo necesito, en fin ella ha estado allí conmigo desde
que nací. En el año 2002 mi madre dio a luz a un hermoso bebé al que llamaron
Joel Mefiboseth Chavajay Hernández, mi hermano favorito, y digo hermano
favorito porque es el único. Podría decir que Joel aparte de ser mi hermano es
mi mejor amigo, y aunque a veces no lo demuestre lo quiero mucho.
Después de haber vivido un año con mis familiares nos mudamos a San Juan la Laguna ya que le pidieron a mi papá que pastoreara en la iglesia Bethel de San Juan por lo que nos fuimos a vivir en la casa pastoral de tal iglesia, fue ahí donde recuerdo haber vivido parte de mi infancia.
Después de haber vivido un año con mis familiares nos mudamos a San Juan la Laguna ya que le pidieron a mi papá que pastoreara en la iglesia Bethel de San Juan por lo que nos fuimos a vivir en la casa pastoral de tal iglesia, fue ahí donde recuerdo haber vivido parte de mi infancia.
Empecé a estudiar a
los cuatro años ahí en San Juan en una escuela de preprimaria. Al cumplir los
seis años ingresé al Colegio Evangélico, fue ahí donde conocí grandes y lindas
amistades que marcaron mi vida. Fue casi en esa época en la cual mi padre me
enseñó a ejecutar el piano, algo que hasta ahora ha marcado mi vida, mi madre
dice que era algo obvio que uno de sus hijos se sintiera atraído a la músico
puesto que la familia de parte de mi padre de generación en generación han
venido siendo músicos, especializándose en el piano, como por ejemplo mi primo
Salvador Chavajay, quien se ha destacado a nivel nacional e internacional como
un excelente pianista guatemalteco, algún día seguiré su ejemplo.
Uno de los recuerdos
más importantes de mi vida ya que quedaron grabados en mi mente y corazón fue
la primera vez que recuerdo haber visto llorar a mi hermano, ese día recuerdo
muy bien que él se había quemado con fuego y que yo hacía todo lo posible para
calmarlo, al parecer fue tan grande el impacto de verlo llorar que yo también
lloré con él. Otro recuerdo que tengo de haber vivido en San Juan fue la vez
que desperté sola en la casa, en la noche, después de haber tenido una
pesadilla que aún recuerdo, asustada salí de la casa con solo una blusa puesta
por el miedo de permanecer sola en la casa y llegué a la iglesia, cuando mi
madre me vio se acercó a mí y me cargó, fue entonces cuando me sentí muy
protegida en sus brazos, en ese entonces tenía aproximadamente tres años, fue
una sensación que nunca cambiará, ya que a pesar de casi cumplir los diez y
ocho años sigo sintiendo lo mismo en los brazos de mi madre.
Vivimos en San Juan
cinco años, durante esa época viví parte de mi infancia al lado de mi hermano
al máximo, tuve varias amistades que hasta ahora recuerdo muy bien aunque hace
mucho tiempo no he visto.
En nuestra estancia
en San Juan, visitábamos seguido a mis familiares en San Pedro en familia,
aunque a veces ocurría situaciones en los que mis padres se molestaban por lo
costoso que era estar viajando muy seguido, motivo de eso fue la vez en que
dejaron a cargo a mi padre ya que había quedado solo conmigo en casa, de que me
llevara con mis tíos a San Pedro, mi padre llegó con mis tíos a San Pedro pero
sin mí ya que me había olvidado, al darse cuenta, mi madre se disgustó con él y
los dos se regresaron de inmediato a San Juan, cuando escucho esto, me suena
muy gracioso, ya que al parecer he heredado ese defecto de mi padre, el de ser
olvidadiza.
Parte de preprimaria
y toda la primaria lo estudié en el colegio Evangélico Bethel de San Pedro la
Laguna. Durante ese tiempo tuve la dicha de ser abanderada y permanecer en el
cuadro de honor. En párvulos pasé por primera vez a narrar un cuento, fue la
primera vez que pase a hablar en frente de para mi en ese entonces muchas
personas las cuales eran mi compañeros, recuerdo que ese día estaba muy
nerviosa pero al pasar frente a todos a narrar el cuento de “ La Rosa y el Sapo”
y hablar frente a todos, se me quitaron los nervios, después de terminar mi
participación recuerdo que la maestra me felicitó por mi buena presentación,
puede ser por la motivación de la maestra o por la forma en que mis compañeros
me aplaudieron o por la sensación que tuve al estar en frente de mis compañeros
narrándoles el cuento pero aseguro que desde ese día me di cuenta que me
gustaba hablar en público en especial si es para motivar a otras personas.
El 2007 me gradué del
párvulos y obtuve mi primer diploma académico de muchos que tengo y deseo
tener, ese día fue muy importante para mí, ya que con ansias esperaba el regalo
que se les daba a los graduados, ese entonces no sabía lo que significaba el
graduarse comparado con ahora que para mi el graduarse no solo significa
obtener un regalo material.
Por varias
dificultades mi padre dejó de pastorear en San Juan y nos mudamos de nuevo a
San Pedro en donde mi padre compró una casa en donde hasta el momento hemos
vivido.
Mi padre siempre nos
hacía ver que siempre hemos sido bendecidos de gran manera ya que cuando mis
padres se casaron no tenían ni si quiera un hogar donde vivir, hasta ahora que
ya tenemos una casa propia.
En el año 2010 el
director del colegio donde estudiaba les dijo a mis padres que representaría a
San Pedro En una competencia de Sololá de “Comisario por un día”, lo cual
aceptaron, lastimosamente perdí, pero mi padre dijo era solo una experiencia de
muchas, por lo que no me desanimé.
En el año 2011 me
llamaron para representar a San Pedro en un concurso de oratoria de parte del
Banco Colua R. L. en Sololá. Recuerdo muy bien ese día. De veras estaba muy
nerviosa, tenía las manos muy frías y sudadas pero a la hora de pasar todos los
nervios se esfumaron, llegué a sentir de nuevo esa linda experiencia de dar a
conocer lo que en realidad pensaba del tema que me correspondía disertar, gané
el primer lugar y tuve el honor de representar a Sololá en la final que se iba
a realizar en la ciudad capital. Fue una linda experiencia ya que conocí a
muchos oradores de mi edad y ya universitarios que también iban a competir, a
todos nos dieron un paseo en el parque de diversiones IRTRA, nunca olvidaré ese
bello recuerdo. A la hora de participar lo hice con todo el corazón aunque no
tuve la oportunidad de ganar, pero aun así siempre será uno de los recuerdos
más bonitos que tengo.
Al siguiente año en
el 2014, ingresé en el Instituto
Nacional de Educación Básica en mi comunidad. Fue un cambia totalmente en mi
vida ya que todo era muy diferente a lo que yo estaba acostumbrada, aunque
todavía seguía teniendo a mis amigas a
mi lado, quienes también habían salido del colegio. Para el ingresar al
instituto fue una de las mejores decisiones que haya tomado en mi vida, allí
pude divertirme de gran manera y llegué a tener lindas amistades, también fue
ahí donde me desenvolví en el área deportiva, en especial en la disciplina
deportiva que es balonmano, ya que muchas veces ganamos el primera lugar a
nivel regional representando a mi municipio, San Pedro la Laguna, como también
muchas veces ganamos el primer lugar a nivel Nacional. No solo fui atraída por
la disciplina deportiva de balonmano sino también por diferentes disciplinas
deportivas como, futbol, baloncesto, natación, voleibol, entre otros.
Sinceramente no tengo un deporte favorito en sí, ya que soy amante del deporte.
En el año 2015 el instituto decidió mandarme
representar a un concurso de juez por un día, del cual llevé el tercer
lugar, nuevamente tuve una linda experiencia acerca de ese evento. Poco tiempo
después tuve mi primera presentación en mi iglesia Bethlehem para ejecutar el
piano, ese día estaba muy nerviosa y los nervios se me notaron al ejecutar el
piano en ese momento, sentía que todos me miraban para criticarme, creo ha sido
la razón por la cual no deseo volver a ejecutar el piano en público. Ese mismo
año yo cumpliría mis quince años, por lo que mis padres estaban dispuestos a
celebrarlos, pero no contaríamos que mi padre justo en el mes de Diciembre lo
operarían por una enfermedad que se había ido agravando en el transcurso de los
años. Desde esa fecha muchas cosas cambiaron, mi padre ya no era el mismo de
antes y en mi casa todo era muy triste, puesto que mi padre quedo en cama con
muchos dolores en el cuerpo, mi madre lloraba sin saber que hacer porque los
doctores decían que ya había sanado pero mi papá seguía sintiendo los mismos
dolores. Fue la época más triste de mi vida. En la navidad del mismo año y
también en el año nuevo mi padre y mi madre no estuvieron con nosotros. Fueron
seis meses de agonía que pasamos toda la familia en especial mi madre, pero
gracias a Dios mi padre pudo mejorarse y seguir adelante.
Poco tiempo después
llegué a saber de las becas de la ENRO y tenía tantas ganas de estudiar en la
Escuela llevando la carrera de Ciencias Biológicas.
En el año 2016 me gradué
de tercero básico, ese momento estuvo lleno de alegrías y tristezas pero fue
otra de mis metas académicas logradas.
Gracias a Dios pude
ingresar a La ENRO de Santa Lucía Utatlán. Nunca olvidaré mi primer día en la
Escuela ya que era la primera vez que me separaba mucho tiempo de mi familia, todo
para mí era muy raro. Durante el transcurso del tiempo fui familiarizándome en
la Escuela y creando buenas amistades con las cuales tengo la dicha de seguir
compartiendo. En el año 2017 hubo un concurso de deletreo de palabras en la
Escuela por lo que mis compañeros decidieron que los representaran y
afortunadamente gané el primer lugar.
Durante el transcurso
de mi estancia en la Escuela, como dije antes encontré amistades a quienes
hasta ahora aprecio mucho, he compartido carcajadas y lágrimas, amistades con
las que he aprendido que antes de juzgar sin conocer a una persona es mejor
conocer a la persona y no juzgarla. También me he dado cuenta durante este
tiempo que ha crecido un gran amor en mi sobre la física, puesto cada vez que
aprendo más sobre tal curso va creciendo mi interés de aprender más sobre el
mundo y sus diferentes funciones.
Otro de mis recuerdos más bonitos fue de la primera vez que vi una celebración a lo grande del día de la mujer. Fue un detalle bonito y sorprendente, recibiendo lindas serenatas y atenciones muy bonitas.
Otro de mis recuerdos más bonitos fue de la primera vez que vi una celebración a lo grande del día de la mujer. Fue un detalle bonito y sorprendente, recibiendo lindas serenatas y atenciones muy bonitas.
Durante el mismo año,
en el curso de Ciencias Sociales, la maestra decidió realizar un concurso de
oratoria por lo que sentía que era mi oportunidad para demostrar lo que me encanta
hacer. Claro está, estudié mucho mi tema sobre la drogadicción, de nuevo me
puse muy nerviosa, pero a la hora de pasar en frente de mis compañeros, sentí
que era libre de expresar lo que sentía sobre el tema, mis compañeros me
felicitaron y gané el primer lugar de oratoria de mi salón. Al darse cuenta de
mi talento, mis compañeros decidieron en el aniversario que los representara en
el aniversario en el concurso de oratoria a nivel del establecimiento por lo
que yo estuve muy dispuesta y lo logré. Logré llamar la atención de todos los
estudiantes y dar a conocer lo que sentía o pensaba sobre mi tema que era “La
Drogadicción”, gané el primer lugar en la oratoria, pero mi mayor satisfacción
fue el de haber dejado un mensaje positivo y constructivista a todo mis
compañeros.
También pude
desenvolverme en la disciplina deportiva que era el baloncesto en la Escuela
participando en las olimpiadas de Santa Lucía llevando el segundo lugar.
Durante el transcurso
de mis logros y caídas he aprendido que luchando todo se puede, que no debo de
rendirme para lograr mi objetivo no importando las veces que caiga ya que tengo
amigos que están ahí para apoyarme y por supuesto, tengo una gran y linda
familia que nunca me abandonará cuando más lo necesite.
He llegado al año
2018, como dice algunos por ahí, sana y salva de diferentes obstáculos de la
vida, dispuesta claramente a lograr las metas que me he propuesto. Uno de mis
recuerdos más bonitos de este año es la celebración del día de la mujer, ya que
en la Escuela se celebra a lo grande. Justo el ocho de marzo aparte del bonito
detalle que nos hicieron los alumnos de la ENRO y la Asociación, también
nuestros compañeros de sorpresa nos hicieron un lindo detalle que nos sacó una
sonrisa durante el día todas las compañeras de quinto biología, de eso modo es
como uno nunca olvida esa clase de amistades a las cuales llegamos a apreciar.
Una de mis metas a corto plazo es poder lograr de nuevo participar en el
concurso de oratoria que se realiza durante este año dejando nuevamente un gran
mensaje de motivación para la nueva generación normalista.
Sé muy bien que si
Dios lo permite, me falta mucho por vivir y gozar sé muy bien que los dos días
más importantes de mi vida es el día en que nací y el día que supe para qué
nací. Ahora me corresponde esperar, disfrutar y afrontar lo que me depara la
vida o el destino que Dios me ha dado.



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